(este
texto se presenta con nueva numeración de la Regla acordada por los
dos Gobiernos Generales OCD y O.Carm. El 21 de mayo de 1998)
I - Prologo (Regla nn. 1-3)
Saludo y Bendición
1.
Alberto, por la gracia de Dios , llamado a ser Patriarca de la
Iglesia de Jerusalén , a los amados hijos en Cristo B. y a los demás
ermitaños que viven bajo su obediencia junto a la fuente del Monte
Carmelo, salud en el Señor y la bendición del Espíritu Santo.
Orientación de vida para todos: Vivir en obsequio de Jesucristo
2.
Muchas veces y de muchas maneras los santos Padres dejaron
establecido el modo como cada uno, cualquiera que sea el estado de
vida a que pertenece o cualquiera que sea el modo de vida religiosa
que tenga, debe vivir en obsequio de Jesucristo y servirlo fielmente
con corazón puro y conciencia severa.
El Proyecto Común propio de los Carmelitas
3.
Pero como me piden que les demos una fórmula de vida adecuada a su
proyecto común y a la que deberán ser fieles en el futuro.
II - La Infraestructura de vida comunitaria (Regla nn. 4-9)
El Prior y los votos (Asumir el proyecto de la Comunidad)
4.
Determinamos, en primer lugar, que tengan a uno de ustedes como
prior, que será elegido para este servicio con el consentimiento
unánime de todos o de la mayor y más sana parte. A él prometerán
obediencia todos los demás y se esforzarán en mantenerla de verdad
con las obras, juntamente con la castidad y la renuncia a la
propiedad.
El Lugar de la Morada (Preservar el desierto interior)
5.
Podrán fijar sus lugares de residencia en los desiertos, o donde
quiera se lo ofrezcan adecuados y aptos para la observancia de su
modo de vida religiosa, según el oportuno parecer del Prior y de los
hermanos
La celda de los frailes (garantizar el dialogo con Dios)
6.
Además, teniendo en cuenta la situación del lugar en que hayan
decidido establecerse, cada uno de ustedes tenga una celda separada,
según la asignación que el prior habrá hecho para cada uno, con el
consentimiento de los otros hermanos o de la parte más madura.
El refrigerio en común, (profundizar la convivencia fraterna)
7. Hágase esto, sin embargo, de manera que tomen en refectorio común
lo que les repartieren, escuchando juntos algún texto de la Sagrada
Escritura, cuando esto pueda realizarse sin dificultad.
La estabilidad en el lugar (asumir la
forma de vida de los mendicantes)
8. A
ningún hermano le será lícito, a no ser con el permiso del prior que
entonces hubiera, el mudarse del lugar que le ha sido asignado o
cambiarlo con otro.
La celda del prior en la entrada (acoger
y encaminar a los visitantes)
9. La
celda del prior debe localizarse junto a la entrada, para que el sea
el primero en ir al encuentro de los que vienen a ese lugar, y
después todas las cosas que deben ser hechas se hagan de acuerdo a
su criterio y disposición.
III - Los puntos básicos del ideal de
la vida carmelitana (Regla nn. 10-15)
En la celda meditar día y noche en la ley del Señor y vigilar
nuestras oraciones
10.
Permanezca cada uno en su celda, o en la proximidad de ella,
meditando día y noche en la ley del Señor y velando en oración, a no
ser que esté ocupado en otros quehaceres justificados.
En la comunidad El Oficio Divino o el rezo del Padre Nuestro
11.
Los que saben recitar las oraciones canónicas con los clérigos, las
recitan conforme a las disposiciones de los Santos Padres y según la
costumbre aprobada de la iglesia. Los que no lo saben reciten veinte
o cinco veces el Padre Nuestro en las vigilias nocturnas, con
acepción de los domingos y días solemnes, en cuyas vigilias
determinamos que se duplique el número mencionado, de modo que el
Padrenuestro sea recitado cincuenta veces. En “Laudes” por la mañana,
además la misma oración sea recitada siete veces, de la misma manera
en cada una de las otras horas la misma oración sea recitada siete
veces, menos en las vísperas, en que deben recitarla quince veces.
La vida (Opción del Carmelo por los
“menores” a través de la comunión de bienes)
12.
Ninguno de los hermanos diga que algo es propiedad suya, mas todo
entre ustedes sea común , y sea distribuido a cada uno por la mano
del prior, es decir, por el hermano designado para este servicio
teniendo en cuenta la edad y las necesidades de cada cual.
En el día a día (mitigando en vista de
las necesidades)
13.
Con todo, en la medida en que alguna necesidad de ustedes lo
exigiera, les es permitido poseer burros o mulos, y algún tipo de
animales o aves para el sustento.
En la capilla (La memoria de Jesús a
través de la Eucaristía diaria)
14.
El oratorio, de acuerdo con las posibilidades, será construido en
medio de las celdas, donde cada día por la mañana ustedes deben
reunirse para participar de la solemnidad de la Misa, cuando las
circunstancias lo permitieran.
Compromiso de todos (Revisión semanal y
corrección fraterna)
15.
De la misma manera, los domingos u otros días si acaso fuere
necesario, ustedes deben tratar de la observancia de la vida común y
el bienestar espiritual de las personas. Igualmente en esa misma
ocasión corríjanse con caridad las transgresiones y culpas de los
hermanos, que por ventura fueran encontradas en algunos de ellos.
IV - Los medios para alcanzar el ideal
(Regla nn. 16-21)
El ayuno (Santificar el tiempo, desde la fiesta de la cruz hasta
pascua)
16.
Observen el ayuno todos los días con excepción de los domingos,
desde la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz hasta el día de la
Resurrección del Señor, a no ser que una enfermedad o debilidad del
cuerpo u otro motivo justo aconsejen dispensar el ayuno, pues la
necesidad no tiene ley.
La abstinencia de la carne (Pasar por
la nada para llegar al todo)
17.
Absténganse de comer carne, a no ser que sea tomada como remedio en
caso de enfermedad o debilidad. Y puesto que durante sus viajes
ustedes se ven obligados a mendigar el sustento, para no incomodar
al que los hospeda, fuera de sus casa, ustedes podrán comer
alimentos preparados con carne, también será permitido comer carne
en viajes marítimos.
La condición humana (La fragilidad que
pide resistencia)
18.
Puesto que la vida humana en la tierra es una tentación, y todos los
que quieren vivir fielmente en Cristo sufren persecuciones, y como
su adversario, el diablo, merodea como un león rugiente, esperando a
quien devorar; procuren, con toda diligencia, revestirse de la
armadura de Dios, para que puedan resistir las emboscadas del
enemigo.
La lucha de la vida y las armas
espirituales (no desistir nunca)
19.
ciñan sus lomos con el cíngulo de la castidad, el pecho protegido
por pensamientos santos, pues está escrito. El pensamiento santo te
guardará, la coraza de la justicia debe ser usada como vestido, a
fin de que ustedes amen al Señor con todo el corazón, con toda el
alma, con todas las fuerzas y al prójimo como a sí mismo. Siempre en
todo momento debe ser empuñado el escudo de la fe, con el cual
puedan apagar todas las flechas incendiarias del maligno, pues sin
la fe es imposible agradar a Dios. Cúbranse la cabeza con el yelmo
de la salvación de manera que la esperen únicamente del Salvador,
pues él es el que liberará a su pueblo de los pecados. Finalmente,
la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios, habite
abundantemente en su boca y en sus corazones y todo lo que ustedes
tuvieran que hacer, sea lo que fuere, que sea hecho en la Palabra
del Señor.
El trabajo (ocupar el tiempo y ganar
providencialmente el propio sustento)
20.
Ustedes deben hacer algún trabajo, para que el diablo los encuentre
siempre ocupados y no consiga, a través de la ociosidad de ustedes,
alguna brecha para penetrar en sus almas. En esto ustedes tienen una
enseñanza y un ejemplo de San Pablo apóstol, por cuya boca Cristo
hablaba y que por Dios fue constituido y dado como predicador y
maestro de los gentiles en la fe y en la verdad. .Si lo siguieran a
él no podrían desviarse. El escribe: En medio de trabajos y fatigas
estuvimos entre ustedes trabajando día y noche, para no ser un peso
para ninguno de ustedes. No que no tuviésemos ese derecho, mas
queríamos presentarnos como un ejemplo a ser imitado. En efecto
cuando estábamos con ustedes, dimos esta regla: Quien no quiere
trabajar, que no coma. Ahora, hemos oído hablar que entre ustedes
hay algunos que llevan una vida inquieta, sin hacer nada. A esos
tales les ordenamos y suplicamos al Señor Jesucristo, que trabajen
en silencio y, así, coman su propio pan. Este camino es santo y
bueno. En el es que deben andar.
La práctica del silencio (vaciarse para
Dios y para los hermanos)
21.
El apóstol recomienda el silencio, cuando manda que en él se debe
trabajar. Y como afirma el profeta: La justicia es cultivada por el
silencio. Y más aun: en el silencio y en la esperanza estará la
fuerza de ustedes. Por eso determinamos que, después de la
recitación de las completas guarden el silencio después de la Hora
Prima del día siguiente. Fuera de este tiempo, la observancia del
silencio no es tan riguroso, con tanto más cuidado absténgase de
hablar mucho, porque conforme está escrito y no menos enseña la
experiencia: en el mucho hablar no faltará el pecado; y: quien habla
sin reflexionar sentirá un malestar; y aun más quien habla demasiado
perjudica a su alma; y el Señor en el Evangelio: de toda palabra
inútil que los hombres dijeren, de ella tendrán que dar cuenta en el
día del juicio. Por tanto cada uno haga una balanza para sus
palabras y refrene su boca, para que de repente no tropiece y caiga
por causa de su lengua, para no pecar don sus palabras. Que, como
dice el profeta, cada uno vigile su conducta para no pecar con la
lengua, y se empeñe, con diligencia y prudencia, en observar el
silencio por el cual se cultiva la justicia
V - Recomendaciones finales para una
convivencia madura (Regla nn. 22-23)
El prior como servidor de los hermanos
22.
Ahora tú, hermano B, y quien quiera que fuere indicado como prior
después de ti, tenga siempre en mente y cumpla la práctica lo que el
Señor dice en el Evangelio: Todo aquél que entre ustedes sea el
mayor, que se haga su servidor, y el que quiera ser el primero, sea
su servidor.
El respeto de los hermanos para con el
prior
23. Y
ustedes, los demás hermanos, traten a su prior con deferencia y
humildad, pensando, más que en el mismo. En Cristo que lo colocó por
encima de ustedes, y que dice a los que están frente a las iglesias:
Quien oye a ustedes, a mí me oye, quien desprecia a ustedes, a mi me
desprecia, a fin de que ustedes no sean condenados como reos por
menos precio, mas puedan merecer por obediencia la recompensa de la
vida eterna.
VI Epílogo (Regla n. 24)
Discernimiento, y opción de los pobres por el Carmelo
24.
Es eso que, con brevedad, les escribimos con el intento de
establecer para ustedes la fórmula de vida, según la cual deberán
vivir. Si alguien hiciera más de lo prescrito, el Señor mismo le
retribuirá cuando vuelva. Use el discernimiento, que es el moderador
de las virtudes.